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Un vuelo de Ryanair a Dublín desde Santander sufre un retraso de más de siete horas

Un vuelo de Ryanair a Dublín desde Santander sufre un retraso de más de siete horas

Técnicos especialistas de Ryanair llegaron en un pequeño avión desde la capital irlandesa para revisar sobre la pista del aeropuerto de Santander al aparato que debía volar a Dublín y que no podía despegar por un problema técnico.

Muchos de los pasajeros que debían volar el pasado 28 de septiembre desde Santander a Irlanda eran los mismos que viajaron en el avión que se pasó 40 minutos dando vueltas sobre Santander el domingo

A la conexión con Dublín de Ryanair desde Santander le ha tocado vivir una semana de horror. Si el vuelo que llegó el domingo de la capital irlandesa se pasó cuarenta minutos sobrevolando el Seve Ballesteros por un problema técnico –que obligó a retrasar más de cinco horas la salida en sentido inverso–,el pasado miércoles 28 de septiembre los pasajeros acumularon un retraso de casi ocho horas por otra circunstancia técnica que hizo necesaria la presencia de los especialistas de Ryanair en el aeropuerto.

Según pudo saber el Diario Montañés, el problema tuvo su origen en la conexión con Roma. El vuelo desde la capital italiana llegó en hora pero en sentido inverso acumuló un retraso de más de una hora y complicó la programación prevista para ese miércoles 28. Con la intención de subsanar el retraso se decidió ubicar a los pasajeros que esperaban para embarcar rumbo a la ciudad eterna en el avión que había llegado al Seve Ballesteros desde Dublín.

Una forma de ganar tiempo y mover a los usuarios cambiando aviones con la idea –y la necesidad– de revisar el aparato antes de viajar a Irlanda. Sin embargo, Ryanair tuvo que desplazar a sus técnicos desde Dublín, que llegaron a al Seve Ballesteros de Santander cerca de las siete y media de la tarde, ya con un importante retraso acumulado. Roma se había fijado en los paneles las cuatro de la tarde y salió casi a las seis. Por su parte, el vuelo a Dublín fijado para las cuatro y treinta de la tarde no había salido ya llegado el atardecer. Lo último que les informó a los pasajeros es que otro aparato procedente de Dublín los buscaría para salir sobre las once y media de la noche.

Según cuenta el Diario Montañés, la salida del vuelo se complicó aún más porque entre los pasajeros había muchos del vuelo del domingo anterior, que había pasado cuarenta minutos dando vueltas en el cielo santanderino. “La tripulación de este vuelo se dio cuenta de un posible problema de ajuste en los flaps cuando iban a aterrizar. El capitán entró en espera, restableció los flaps y el avión aterrizó con normalidad», explicaron entonces a este periódico desde Ryanair, que pidió «sinceras disculpas a los clientes”.

Y la pregunta que se cierne sobre nosotros es: ¿cómo debemos reclamar ante este tipo de irregularidades?

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